Matías Biscay fue durante más de una década uno de los hombres de mayor confianza de Marcelo Gallardo. El argentino, de 53 años, acompañó al ‘Muñeco’ desde sus primeros pasos como entrenador y se convirtió en su principal ayudante, además de ser considerado su ‘cable a tierra’ y contrapeso emocional.
Aunque Gallardo será el nuevo entrenador de Ecuador, Biscay no formará parte de su cuerpo técnico en La Tri, poniendo una pausa a una sociedad que se convirtió en una de las más reconocidas del fútbol sudamericano.
Biscay mide 1,85 metros, 15 centímetros más que Gallardo, y durante los años que trabajaron juntos era habitual verlos conversar constantemente en la zona técnica. Su personalidad contrastaba con la intensidad del entrenador: mientras Gallardo es conocido por su carácter explosivo y sus discusiones con los árbitros, Biscay se caracterizó por mantener la calma y ayudar a equilibrarlo.

Una amistad que nació en River
La relación entre ambos comenzó mucho antes de compartir un cuerpo técnico. Biscay conoció a Gallardo en las divisiones juveniles de River Plate, en 1991, cuando el actual entrenador de Ecuador tenía apenas 15 años.
El periodista argentino Diego Borinsky, quien escribió tres libros sobre la trayectoria de Gallardo —Gallardo Monumental, Gallardo recargado y Gallardo eterno—, retrató en sus trabajos el estrecho vínculo entre ambos.
Biscay fue futbolista y se retiró en 2002, a los 28 años. Después se radicó en España, donde montó una joyería. Sin embargo, su futuro volvería a estar ligado al fútbol.
En 2010, cuando Gallardo disputaba sus últimos partidos como jugador de Nacional de Uruguay, llamó a su amigo para que realizara el curso de entrenador en la escuela Vicente López.
Un año después, Biscay y Hernán Buján se convirtieron en los asistentes de Gallardo en Nacional. El equipo uruguayo consiguió el título y aquella experiencia marcó el comienzo de una sociedad que posteriormente alcanzaría la cima con River.
El ‘cable a tierra’ de Gallardo
La principal característica de Biscay fue su capacidad para equilibrar a Gallardo. Su perfil tranquilo contrastaba con el temperamento del ‘Muñeco’, especialmente durante los partidos.
Su importancia llegó a tal punto que Biscay reemplazó a Gallardo en 11 partidos oficiales, uno por torneos locales y 10 por Copa Libertadores, principalmente debido a suspensiones del entrenador y también por cuestiones de salud.
Entre sus apariciones más recordadas están la revancha de la final de la Copa Libertadores 2015 ante Tigres y el histórico cruce de River contra Boca en la Libertadores 2018.
Su influencia no se limitaba a lo táctico. Borinsky relató cómo Biscay también intentaba ayudar a Gallardo a controlar sus impulsos. En una ocasión, le recomendó que saludara antes de un partido a un árbitro que anteriormente lo había expulsado. Gallardo no siguió el consejo y terminó viendo nuevamente la tarjeta roja. Biscay quedó con la sensación de que debió insistir más para proteger a su amigo y jefe.
Una figura clave en la era Gallardo
Durante los años más exitosos de Gallardo en River, Biscay permaneció a su lado como una pieza fundamental del cuerpo técnico. Fue parte de un equipo de trabajo que conquistó títulos nacionales e internacionales y que convirtió al ‘Muñeco’ en uno de los entrenadores más exitosos de Sudamérica.
Ahora, esa sociedad tendrá una pausa. Biscay no acompañará a Gallardo en su nuevo desafío al frente de Ecuador, donde el entrenador argentino contará con otros colaboradores, entre ellos Hernán Buján, Nahuel Hidalgo y Pablo Dolce, mientras que César Zinelli y Jorge Bombicino permanecen en duda.
Así, el nuevo ciclo de Gallardo en La Tri comenzará sin uno de los hombres que mejor conoció su forma de trabajar y que durante años fue su principal respaldo en el banco de suplentes.
FUENTE: ECUAVISA