Los hundimientos de casi una decena de embarcaciones ecuatorianas en lo que va de 2026, por parte de Estados Unidos en las denominadas aguas internacionales, generan dudas entre la población y el sector pesquero.
Mientras un sector de la sociedad respalda la contundencia de estos operativos contra embarcaciones presuntamente vinculadas con el narcotráfico, en el sector pesquero existen preocupaciones por la seguridad de las tripulaciones y por las posibles repercusiones sobre la actividad.
¿Qué jurisdicción tiene Ecuador sobre el mar que rodea su territorio?
Para entender hasta dónde llega la jurisdicción ecuatoriana es necesario mirar qué comprende el espacio marítimo del país, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), un acuerdo al que Ecuador está suscrito desde octubre de 2012.
El país cuenta con un espacio marítimo de hasta 200 millas náuticas frente a su costa continental. Esta extensión equivale a algo más de 370 kilómetros, medidos desde las líneas de base. Una delimitación similar se aplica alrededor de las islas Galápagos.
Pero esas 200 millas no constituyen una sola zona. El espacio marítimo está dividido en diferentes franjas, y en cada una de ellas hay regímenes distintos.

Mar Territorial: las primeras 12 millas
La primera franja es el mar territorial, que se extiende hasta las 12 millas náuticas desde la línea de base. Son aproximadamente 22 kilómetros.
En esta zona, Ecuador ejerce soberanía absoluta sobre el mar, el espacio aéreo que lo cubre y el lecho y subsuelo marinos.
Zona Contigua: hasta las 24 millas
Después del mar territorial se encuentra la Zona Contigua, que se extiende otras 12 millas náuticas, hasta alcanzar las 24 millas desde la línea de base.
En esta área Ecuador tiene facultades específicas de control para prevenir o sancionar infracciones relacionadas con normas aduaneras, fiscales, migratorias y sanitarias.
Zona Económica Exclusiva: hasta las 200 millas

Más allá de las 24 millas comienza la Zona Económica Exclusiva (ZEE), que puede extenderse hasta las 200 millas náuticas.
En esta zona Ecuador tiene derechos exclusivos para explorar, explotar, conservar y administrar los recursos naturales. Esto incluye los recursos vivos, como los peces, y los recursos no vivos, como el petróleo y los minerales presentes en las aguas, el suelo y el subsuelo marino.
Pero la ZEE no equivale a tener soberanía plena sobre todo lo que ocurre en esas aguas. Se trata de un espacio en el que Ecuador tiene derechos específicos sobre los recursos, mientras que otros Estados mantienen determinadas libertades, entre ellas la navegación.
Buques extranjeros no pueden realizar actividades de pesca o exploración.
Un dato adicional: el atún, un recurso pesquero importante para Ecuador, se captura en esta zona o incluso en aguas internacionales. Por otra parte, la Armada del Ecuador tiene facultad para ejecutar controles y realizar operaciones en todas las 200 millas marinas.
¿Qué ocurre después de las 200 millas?
Una vez superadas las 200 millas náuticas se encuentra la alta mar, conocida también como aguas internacionales. Estas aguas no están sometidas a la soberanía de ningún Estado.
En el caso ecuatoriano, existe un espacio de alta mar entre la ZEE continental y la ZEE de Galápagos. Debido a la distancia entre ambas zonas, en determinados puntos existe una franja de unas 140 millas náuticas —cerca de 260 kilómetros— por la que pueden navegar flotas internacionales y embarcaciones de distintos países.
De hecho, en esta área es donde grandes buques se han instalado desde hace varios años para pescar, manteniendo en alerta, por ejemplo, a Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad, puesto que los barcos se han situado muy cerca de su ZEE.

En alta mar, las embarcaciones mantienen la nacionalidad del Estado cuya bandera enarbolan y, en principio, están sometidas a su jurisdicción. Es decir, una embarcación ecuatoriana no pierde su vínculo jurídico con Ecuador por encontrarse fuera de las 200 millas.
Sin embargo, la actuación de otros Estados en alta mar puede estar permitida bajo determinadas circunstancias y acuerdos internacionales. En el caso de Ecuador y Estados Unidos, ambos países mantienen acuerdos de cooperación en materia de seguridad que se han fortalecido en los últimos años, en el marco de una estrategia regional de combate al narcotráfico.
Las embarcaciones hundidas
Según dos grabaciones difundidas sobre las operaciones, el barco María Candelaria, destruido el 5 de septiembre, se encontraba navegando a unas 270 millas náuticas de la costa ecuatoriana, mientras que el Conquista II estaba a unas 254 millas náuticas de Manta.
De acuerdo con esas distancias, ambas embarcaciones se encontraban fuera de las 200 millas náuticas de la Zona Económica Exclusiva continental ecuatoriana, es decir, en aguas internacionales.
Los Gobiernos de Estados Unidos y Ecuador han señalado que las embarcaciones funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible que, presuntamente, eran utilizadas para apoyar operaciones de narcotráfico vinculadas con Los Choneros, organización criminal considerada terrorista por ambos países.
Los tripulantes y sus familiares, sin embargo, han rechazado estas acusaciones y han negado cualquier vínculo con actividades ilícitas. Aseguran que los tripulantes habían salido a pescar. Asimismo, organizaciones de derechos humanos exigen que se investigue la actuación de los militares estadounidenses.
El sábado 5 de septiembre, un juez de Manta ordenó a la Cancillería ecuatoriana que solicite información a la Embajada de Estados Unidos en Ecuador sobre las operaciones militares en altamar. El Gobierno de Daniel Noboa, de su lado, no ha emitido reparo alguno al supuesto exceso del Comando Sur de EE. UU. en las operaciones.
Finalmente, el debate no se limita a determinar si una embarcación estaba dentro o fuera de las 200 millas. También plantea preguntas sobre las facultades que tiene un Estado sobre sus embarcaciones en alta mar, los acuerdos de cooperación entre países y las condiciones bajo las cuales un Estado extranjero puede atacar y hundir una nave de bandera ecuatoriana.
FUENTE: ECUAVISA