El accidente ferroviario ocurrido en España dejó al menos 68 fallecidos y abrió interrogantes sobre las decisiones tomadas en el centro de control antes del choque entre un tren AVE en movimiento y un Iryo detenido. Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, transcurrieron aproximadamente 17 minutos entre la autorización para reanudar la circulación, a las 08:36, y el impacto, cerca de las 08:53. En ese intervalo, el AVE recorrió unos 25 kilómetros hasta alcanzar al otro convoy.

Las alertas que no evitaron el choque
En una rueda de prensa desde el Centro de Control de Adif, en Atocha, Madrid, Puente explicó que el sistema de seguridad ferroviaria LZB falló alrededor de las 08:30 por un problema informático relacionado con la comunicación entre ordenadores. La avería provocó la detención automática de aproximadamente seis trenes en el tramo afectado. A las 08:36, el centro de control autorizó que retomaran la circulación “con normalidad”. Sin embargo, el Iryo había comunicado problemas técnicos y seguía inmovilizado. Puente sostuvo que el AVE debía permanecer detenido porque la vía estaba ocupada y una señal roja impedía reanudar la marcha en condiciones normales.
Los 17 minutos entre la autorización y el choque son uno de los puntos centrales de la investigación. De acuerdo con la reconstrucción presentada por el ministro, el centro de control disponía de pantallas que mostraban la ubicación de los trenes y había recibido el aviso del Iryo. Además, otro maquinista advirtió que, con el sistema LZB fuera de servicio, debía aplicarse el procedimiento de circulación “a vista”, con un límite de 40 kilómetros por hora. Según Puente, esa advertencia llevó a corregir una instrucción para otro tren, pero la restricción no se habría comunicado al AVE accidentado.
Investigan las decisiones del centro de control
Puente calificó de “inexplicables” las circunstancias en las que se autorizó al AVE a continuar y señaló un posible error humano en el centro de control, aunque recalcó que la investigación deberá determinar las responsabilidades. Las comunicaciones entre los trenes y Adif quedaron registradas, y el ministro afirmó haber revisado una reconstrucción de los movimientos. La velocidad exacta del AVE al momento del impacto todavía no estaba determinada; según explicó, en ese tramo se puede circular a velocidades de hasta 200 kilómetros por hora.
El ministro apuntó a un posible error humano en el centro de control de Adif, aunque las causas continúan bajo investigación. Según Puente, el AVE debía permanecer detenido porque la vía seguía ocupada por el Iryo y una señal roja impedía reanudar la marcha con normalidad. Las comunicaciones entre los trenes y el centro de control quedaron registradas en audios y documentos que, según el Gobierno, ya fueron revisados por técnicos. Todavía no se ha determinado a qué velocidad circulaba el AVE al momento del impacto, aunque en ese tramo se puede alcanzar hasta 200 kilómetros por hora.
FUENTE:ECUAVISA