Lionel Messi cerró una de las etapas más importantes de su carrera. A los 39 años, el capitán argentino anunció su despedida de la Selección, poniendo punto final a una historia que durante años estuvo marcada por las críticas, las decepciones y, finalmente, una colección de títulos que lo llevaron a la cima del fútbol mundial.
El adiós de Messi a Argentina no significa, sin embargo, el final de su carrera. Por delante todavía aparecen desafíos deportivos, nuevos récords y un creciente imperio empresarial que se extiende mucho más allá de las canchas.

El último capítulo con Argentina
El Monumental fue escenario de uno de los últimos grandes homenajes de Messi con la camiseta argentina. El estadio que durante años fue testigo de sus actuaciones con la Albiceleste volvió a recibir al futbolista que pasó de ser cuestionado por las finales perdidas a convertirse en uno de los máximos ídolos de la historia del país.
Brasil 2014 y las finales de las Copas América de 2015, 2016 y 2017 quedaron atrás. Messi consiguió darle la vuelta a aquella historia con una generación que conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, además de alcanzar el subcampeonato en Norteamérica 2026.
Su legado con Argentina ya es prácticamente inalcanzable. Ocho Balones de Oro, tres premios The Best, un Mundial, dos Copas América y cuatro Champions League forman parte de una trayectoria que también incluye tres Mundiales de Clubes y un total de 48 títulos.
En los registros individuales, Messi también dejó su huella. Es el segundo máximo goleador y el máximo asistidor en la historia de los Mundiales, además de conservar el récord de más goles anotados en un año calendario: 91 en 2012.
Pero la despedida de la Selección abre una nueva pregunta: ¿qué hará Messi con los últimos años de su carrera?
El desafío de los 1.000 goles
Uno de los objetivos que todavía podría perseguir es alcanzar los 1.000 goles como profesional.
Messi suma 932 anotaciones y necesita 68 más para llegar a una cifra que pocos futbolistas podrían siquiera imaginar. Con 32 goles marcados durante 2026, el argentino todavía tiene margen para acercarse al récord si decide extender su carrera durante un par de temporadas más.
Cristiano Ronaldo está más cerca de alcanzar esa marca y podría convertirse en el primero en conseguirla. Sin embargo, Messi todavía tendría la posibilidad de entrar en ese selecto grupo si mantiene su nivel y continúa jugando con Inter Miami.
El argentino tiene contrato con el club de la MLS hasta el final de la temporada 2028. Eso le permitiría mantenerse en competencia hasta los 41 años.
La decisión, sin embargo, será exclusivamente suya. Messi ya demostró que sabe cuándo insistir y cuándo poner un límite. Su salida de la Selección responde precisamente a esa lógica: dejar espacio a las nuevas generaciones después de haber llevado a Argentina nuevamente a lo más alto.
Si decide ir por los 1.000 goles, el escenario probablemente será Miami. Si no lo hace, su legado tampoco cambiará.
Messi, de futbolista a empresario
Mientras su carrera deportiva se acerca a su etapa final, Messi también ha construido un proyecto empresarial que seguirá creciendo después de su retiro.
El fútbol es uno de los principales sectores en los que ha decidido invertir. Su órbita empresarial incluye participaciones en clubes de distintos países. En Uruguay está vinculado con Deportivo LSM junto a Luis Suárez, mientras que en Argentina aparece relacionado con Leones de Rosario, presidido por su hermano Matías.
En España también adquirió el Cornellà y anunció la compra del Eldense, operación que debe cumplir con las respectivas autorizaciones deportivas.
Y existe un vínculo todavía más especial: Inter Miami. El argentino juega actualmente en el club estadounidense y, de acuerdo con declaraciones de su copropietario Jorge Mas, Messi tendría participación accionaria en la institución una vez que termine su carrera. Según The New York Times, esa participación podría rondar el 10%.
Así, el futbolista podría pasar de ser una de las principales figuras del Inter Miami a convertirse también en uno de sus propietarios.
Hoteles, gastronomía y tecnología
El negocio de Messi no se limita al fútbol.
La hotelería ocupa un lugar importante dentro de su patrimonio. A través de MiM Hotels, el argentino cuenta con establecimientos de alta gama en destinos como Sitges, Ibiza, Mallorca, Baqueira Beret, Sotogrande y Andorra.
Desde finales de 2025, Meliá Hotels International asumió la operación de estos establecimientos y los incorporó a su línea Meliá Collection.
En gastronomía, Messi también amplió su cartera de inversiones con su participación en El Club de la Milanesa, mientras que en el sector de bebidas impulsa L10 Wines y la bebida hidratante Más+. A esto se suma su línea de perfumes y una colección desarrollada junto a Stanley, con productos vinculados al mate y vasos térmicos.
En Rosario, su ciudad natal, participa en el desarrollo inmobiliario Carrasco M, un proyecto residencial frente al río Paraná que comparte con Ángel Di María.
El argentino también apostó por la tecnología y el entretenimiento mediante Play Time Sports-Tech, compañía orientada a invertir en empresas relacionadas con el deporte, los medios y la tecnología. Además, participa en 525 Rosario, una productora audiovisual.
Una marca que vale mucho más que una camiseta
El apellido Messi se convirtió en una marca global mucho antes de que el futbolista anunciara su despedida de Argentina.
La estructura empresarial que administra sus derechos de imagen está encabezada por Leo Messi Management (LMM), mientras que Limecu España 2010 funciona como uno de los principales vehículos del entramado empresarial familiar.
Según las últimas cuentas disponibles, el grupo facturó 109,3 millones de euros en 2023, de los cuales 86,2 millones correspondieron a Leo Messi Management, principalmente por derechos de imagen.
The Messi Store es uno de los negocios más visibles. La plataforma comercializa ropa y productos asociados con el futbolista, aunque su funcionamiento se basa en acuerdos de licencia con compañías especializadas.
El modelo permite que Messi conserve el control sobre su nombre, imagen y derechos comerciales, mientras diferentes empresas se encargan de desarrollar y administrar negocios específicos.
A esto se suman acuerdos publicitarios con grandes compañías internacionales como Adidas, Pepsi y Apple.
¿El último adiós?
Messi ya dio el primer adiós. Fue a Argentina, a la camiseta que durante años le exigió lo imposible y que finalmente terminó reconociéndolo como uno de sus máximos ídolos.
El segundo adiós será el definitivo: el día en que deje el fútbol.
Hasta entonces, todavía quedan capítulos por escribir. Puede perseguir los 1.000 goles, ampliar su legado en Inter Miami o simplemente disfrutar de los últimos años de una carrera que ya no necesita más argumentos para ser considerada histórica.
Después del fútbol, el nombre Messi seguirá presente en clubes, hoteles, inversiones, tecnología, entretenimiento y publicidad.
Porque aunque su etapa como futbolista algún día terminará, la marca Messi apenas está entrando en su siguiente capítulo.
FUENTE:ECUAVISA