Las protestas estudiantiles en Francia alcanzaron una de sus jornadas más numerosas el martes 6 de octubre de 2026, con una asistencia estimada entre 256 000 y 450 000 manifestantes, según la cifra oficial del Ministerio del Interior y el cálculo de los organizadores, respectivamente. En París, las autoridades contabilizaron 56.000 personas, mientras que los sindicatos elevaron la cifra a 100 000. La movilización reunió a estudiantes de secundaria, profesores, padres y organizaciones sindicales para reclamar mejores condiciones en los centros educativos.

Reclamos por las condiciones en los colegios

El movimiento comenzó en septiembre y se extendió a distintas ciudades francesas. Los estudiantes denuncian la falta de profesores y de reemplazos, horarios considerados excesivos, instalaciones deterioradas y problemas para mantener condiciones adecuadas dentro de las aulas durante los periodos de altas temperaturas. También cuestionan el sistema de acceso a la educación superior mediante Parcoursup, que consideran poco transparente. El Gobierno, por su parte, anunció medidas para abrir espacios de diálogo y atender las demandas.

La protesta también aumentó la presión sobre el Ejecutivo de Sébastien Lecornu, mientras el Parlamento comenzó a analizar el presupuesto de 2027. El Gobierno sostiene que las restricciones fiscales están relacionadas con el elevado endeudamiento de Francia y, al mismo tiempo, defiende un incremento de recursos para Educación. El primer ministro anunció además la suspensión de las clases para facilitar el diálogo en los establecimientos afectados. Para el 7 de octubre, el Ministerio de Educación reportó que 528 centros tuvieron dificultades para abrir, un 41 % menos que el día anterior.

Francia suspende las granadas de gas y de dispersión

La respuesta policial se convirtió en otro de los focos de la crisis. Durante las movilizaciones se registraron enfrentamientos y la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes. El episodio que generó mayor preocupación ocurrió el 5 de octubre en Lens, donde un estudiante de 15 años perdió una mano durante los disturbios. Las circunstancias exactas continúan bajo investigación.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el 7 de octubre la suspensión del uso de granadas de dispersión en las protestas de estudiantes de secundaria mientras se esclarecen esos hechos. El Gobierno también informó que existen 18 investigaciones internas sobre actuaciones policiales. Desde el inicio de las movilizaciones se han reportado cientos de heridos entre estudiantes, personal educativo y agentes, además de miles de detenciones.

FUENTE: ECUAVISA

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