La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) se está propagando a un ritmo superior al de las acciones para contenerlo. Durante una visita a Kinshasa, el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que, casi tres meses después del inicio de la emergencia, los nuevos contagios se han duplicado en algunos de los focos más afectados. El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026 y esta es la segunda visita de Tedros al país desde entonces.
«Todos coincidimos en que debemos aumentar urgentemente y de manera masiva los esfuerzos en todos los pilares de la respuesta y entre todos los socios», afirmó el titular de la OMS.

La transmisión del virus acelera la emergencia sanitaria
De acuerdo con el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo, hasta el jueves 6 de agosto de 2026 se contabilizaron 3 973 casos confirmados y 1 801 fallecidos. La situación es especialmente crítica en la provincia de Ituri, epicentro del brote, donde la huelga de parte del personal sanitario por retrasos en los pagos ha reducido el acceso a la atención médica en una región afectada por el conflicto armado y ubicada cerca de las fronteras con Sudán del Sur, Uganda y Ruanda. Algunos trabajadores comenzaron a recibir pagos durante la última semana, aunque mantienen sus reclamos salariales.
Sin vacuna aprobada y con fallas en el rastreo de contactos
La OMS insistió en que la respuesta debe ampliarse para llegar a todas las comunidades afectadas y reforzar la coordinación bajo el liderazgo del Gobierno congoleño. Tedros sostuvo que «ante todo, las comunidades deben estar en el centro de la respuesta y ser dueñas de ella. No podemos detener el ébola sin su confianza, liderazgo y colaboración». El actual brote, causado por el virus Bundibugyo, ya es considerado el segundo mayor registrado, solo por detrás de la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016, que superó los 28 000 casos y 11 000 muertes. Las autoridades sanitarias recuerdan que esta variante todavía no cuenta con una vacuna ni un tratamiento aprobado.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó que la enfermedad continúa expandiéndose a un ritmo «alarmante y sin precedentes», mientras que la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), Jean Kaseya, advirtió que entre el 60 % y el 70 % de los nuevos contagios corresponde a personas que no estaban bajo seguimiento como contactos de casos confirmados, lo que evidencia fallas en el sistema de vigilancia epidemiológica. El Ministerio de Salud informó además que la tasa de mortalidad alcanza el 45 %: de los 77 casos notificados en las últimas 24 horas, 44 fueron mortales. Actualmente, 717 pacientes permanecen aislados y 749 personas se han recuperado. En paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció USD 242 millones adicionales para la respuesta inmediata al brote, elevando su asistencia directa a más de USD 512 millones.
FUENTE: ECUAVISA