El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen-Ecuador) se sumó este lunes 15 de junio a la advertencia emitida la semana pasada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA): el fenómeno de El Niño ya se encuentra en proceso de formación, aunque sus efectos en Ecuador comenzarían, probablemente, a partir de diciembre de 2026.

En un comunicado, el Comité Erfen-Ecuador informó que existe un 63 % de probabilidad de que el evento climático alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de este año. No obstante, aclaró que por el momento no se prevén impactos significativos en las precipitaciones del país.
«De mantenerse las condiciones actuales, preliminarmente se estima que en Ecuador el fenómeno evolucione entre una intensidad moderada y fuerte durante su etapa de mayor madurez», señaló el organismo.
Los expertos recuerdan que El Niño no solo está asociado a lluvias intensas e inundaciones, sino que también puede provocar periodos de sequía severa en determinadas regiones, dependiendo de cómo evolucione el calentamiento de las aguas del océano Pacífico y su interacción con la atmósfera.
¿Qué es El Niño?
El Niño es un fenómeno climático natural y recurrente que altera los patrones normales de circulación atmosférica y oceánica en el Pacífico tropical. Generalmente se desarrolla cada dos a siete años y alcanza su máxima intensidad hacia finales del año de su formación, generando efectos que pueden sentirse en distintas regiones del planeta.
El proceso comienza cuando los vientos alisios se debilitan, permitiendo que las aguas cálidas acumuladas en el Pacífico occidental se desplacen hacia las costas de América. Este calentamiento modifica los patrones de lluvia y temperatura a escala regional y global.
En un evento moderado, la temperatura superficial del océano aumenta alrededor de 1 grado Celsius por encima de lo normal. Sin embargo, durante episodios históricos como los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, las anomalías superaron los 2 grados Celsius. Algunos modelos climáticos proyectan que, en determinadas zonas del Pacífico, el calentamiento podría alcanzar hasta 3 grados Celsius durante este nuevo episodio.
Como usualmente ocurre en diciembre, lo bautizaron “El Niño”, en referencia al niño Jesús y la Navidad.
FUENTE: ECUAVISA