La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los temas centrales de la cumbre del G7 que se celebra en Evian, Francia, donde los dirigentes de las principales economías industrializadas buscan definir estrategias frente al rápido avance tecnológico y la creciente dependencia de plataformas estadounidenses. El encuentro coincide con un momento de tensión después de que Estados Unidos endureciera las restricciones sobre algunos de los modelos más avanzados de IA para usuarios extranjeros, una decisión que ha reavivado el debate sobre la soberanía tecnológica europea.

Reducir la dependencia a Estados Unidos
Como parte de la agenda, los líderes del G7 sostuvieron reuniones con altos ejecutivos de compañías como OpenAI, Anthropic, Google y la firma francesa Mistral para discutir la competitividad en inteligencia artificial, la regulación del sector y el acceso a recursos estratégicos. Antes del encuentro, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que uno de los objetivos será “mejorar la ciberseguridad y proteger a nuestros niños y nuestras democracias”, mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, impulsa una propuesta para impedir que menores de 16 años utilicen redes sociales en el Reino Unido.
La preocupación de Europa pasa por reducir su dependencia de la infraestructura tecnológica de Estados Unidos, que domina áreas clave como la computación en la nube, los semiconductores y los modelos de IA. En ese contexto, la vicepresidenta sénior de IBM, Ana Paula Assis, señaló a Reuters que “la soberanía tecnológica será el tema principal esta semana en VivaTech” y añadió que “la soberanía consiste en tener el control donde realmente importa, no en el origen de la tecnología”. Por su parte, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, defendió el desarrollo de herramientas propias al afirmar:
“No podemos depender de herramientas desarrolladas por potencias extranjeras. Francia debe disponer de sus propias herramientas”.
Aunque el debate tecnológico ha ganado protagonismo, la cumbre también ha abordado asuntos geopolíticos. Los líderes del G7 respaldaron un acuerdo sobre Oriente Medio que, según una declaración conjunta, ofrece “una oportunidad histórica para impedir que Irán adquiera cualquier arma nuclear y abordar las amenazas relacionadas con sus actividades regionales y balísticas”. Asimismo, los participantes discutieron medidas de cooperación internacional en materia de seguridad, comercio y lucha contra el narcotráfico, mientras Europa continúa impulsando inversiones en centros de datos, “gigafábricas” de IA y producción de chips para fortalecer su autonomía digital.
FUENTE: ECUAVISA