El histórico concierto gratuito de Shakira en la playa de Copacabana no solo dejó récords de asistencia y colaboraciones memorables con artistas como Anitta y Caetano Veloso, sino también varios momentos curiosos que son tendencia ahora en el universo pop.
Uno de ellos, fue un claro momento de desahogo para sus seguidores, quienes recordaron de forma estrepitosa al exfutbolista Gerard Piqué momentos previos al show en las playas de Río, pero también en el propio concierto de la Loba.

«A tomar por…»: El rechazo de los fans en el metro
Incluso antes de que iniciara el espectáculo, la tensión por el pasado sentimental de la artista se hizo presente. En redes sociales se viralizaron videos de fanáticos que, mientras se trasladaban en el metro hacia Copacabana, entonaban cánticos ofensivos contra Piqué.
Con abanicos en mano y gran efusividad, los seguidores dejaron claro su apoyo incondicional a la colombiana frente a la ruptura que marcó su vida hace unos años:
«Yo soy una de ellas»: El potente mensaje de la artista
Sobre el escenario, y hablando un portugués perfecto, Shakira se sinceró con su público sobre las dificultades que ha enfrentado recientemente. Sin mencionar nombres, la intérprete de Antología lanzó un discurso que resonó con fuerza entre las mujeres presentes:
«Mi vida no ha sido fácil en los últimos años… pero las mujeres, cada vez que caemos, nos levantamos un poco más sabias y más fuertes».
El momento más emotivo llegó cuando la artista se refirió a las estadísticas de Brasil, mencionando que en el país existen más de 20 millones de madres solteras. «¡Yo soy una de ellas!», exclamó ante la ovación de la multitud, reforzando su mensaje de que, aunque solas son vulnerables, juntas son invencibles.
Esta postura pública coincide con una carta íntima publicada recientemente por la cantante en el diario O Globo, titulada «Llorar ya no basta». En ella, Shakira relata cómo fue el proceso de despertarse un día con una vida distinta y tener que seguir adelante como proveedora y madre, a pesar del dolor de ver cómo lo que había construido se derrumbaba.
«Y al día siguiente había que levantarse igual, hacer el desayuno, llevar a los niños al colegio, sostener una carrera. La vida no le da tregua a las mujeres que de pronto se quedan solas con todo encima».
FUENTE: ECUAVISA