El centro y norte de Estados Unidos amanecieron bajo una alerta meteorológica de alto riesgo por tormentas severas capaces de generar tornados intensos, granizo de gran tamaño y vientos destructivos. El aviso fue emitido por el Storm Prediction Center (SPC), dependiente de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), que declaró un nivel 3 de 5 para una franja de unos 1.100 kilómetros donde viven más de 50 millones de personas.

El corredor de mayor amenaza se extiende desde el norte de Oklahoma City hasta La Crosse, pasando por áreas densamente pobladas como Kansas City y el área metropolitana de Chicago. De acuerdo con el National Weather Service (NWS), las condiciones favorecen la formación de superceldas que podrían producir tornados de categoría EF-2 a EF-3, granizo superior a 7,5 centímetros y ráfagas que superarían los 120 kilómetros por hora.
Las agencias explican que el fenómeno responde a la interacción entre un frente frío de rápido desplazamiento, una baja presión y aire cálido y húmedo proveniente del Golfo de México. Esta combinación genera alta inestabilidad atmosférica y fuertes corrientes en altura, factores que históricamente han estado presentes en algunos de los eventos tornádicos más intensos del país. El escenario se produce tras varios días de lluvias, inundaciones y reportes de tornados en estados como Texas, Kansas y Wisconsin.
El SPC y el NWS recomendaron a la población seguir los avisos oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y resguardarse en estructuras seguras ante cualquier advertencia de tornado. También alertaron sobre posibles daños a infraestructuras, redes eléctricas y cultivos en zonas agrícolas. Se prevé que el sistema avance hacia el este durante el fin de semana, afectando el valle de Ohio y la región de los Grandes Lagos, mientras las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre la evolución de las tormentas.
FUENTE: ECUAVISA